sábado, 6 de agosto de 2011

Educación musical para niños en Colombia

Un total de 5 mil 760 niños de estratos 1 y 2 se verán beneficiados con el proyecto
‘Cuerpo Sonoro’ con el cual el Gobierno Nacional incentivará al crecimiento pedagógico de la población infantil en Colombia. La iniciativa, liderada por el Ministerio de Cultura, será implementada en primera fase en Barranquilla, Bogotá, Bucaramanga, Cali, Manizales, Medellín, Pasto y Villavicencio.
Se pretende mejorar las condiciones de vida de los niños y a que accedan a sus derechos en formación corporal y musical durante su educación inicial".

CARTA SOLICITUD REGALIAS PARA LA CULTURA

CARTA SOLICITUD REGALIAS PARA LA CULTURA

Por Lorena Salamanca
Señores
HONORABLE CONGRESO DE LA REPÚBLICA
La Ciudad

Honorables Congresistas:
Desde siempre el sector Cultura ha sido uno de los menos favorecidos dentro de los presupuestos, las políticas locales y nacionales. Pareciera ser que los gobiernos aun no han dimensionado el impacto social y económico de la Cultura en el país. En la actualidad, el sector aporta el 1.7 % al PIB, únicamente desde sus industrias creativas que tan sólo son el 10% de la totalidad del sector, desconociendo el otro 90%, que también genera impacto socioeconómico; impacto que no ha sido posible medir por falta de presupuesto. Sin embargo, cabe resaltar, que no hay un municipio en Colombia donde no se realice un evento cultural que, a su vez, mueva la economía del lugar, sólo por poner un ejemplo: El Festival Mono Nuñez, de Ginebra-Valle, según un estudio realizado por la Universidad Javeriana, le genera en ingresos al municipio, en ese fin de semana, lo que el municipio genera en un año. Si con cada festival y evento  que se realiza en el país se pudiera hacer la misma medición, seguramente descubriría la nación que al aporte de la Cultura a la economía de Colombia es mucho mayor de lo que las actuales cifras manifiestan.
Por otro lado, los gobiernos no han dimensionado el tamaño del sector. La cultura es un sector que cobija todas las artes con sus respectivas cadenas productivas (desde los creadores, pasando por los lugares, personas y empresas dedicadas a la presentación, promoción y divulgación de las artes, hasta el último eslabón de la cadena que vende un producto o servicio cultural), también están las entidades que actúan dentro de la economía solidaria y los gestores y artistas independientes que engrosan las filas del trabajo informal. Dentro de las artes están todos los sujetos vinculados a: La música, el teatro, la danza, el cine, las artes plásticas, el sector editorial y literario. El sector cultura también abarca todo lo concerniente a las artesanías, el diseño, la industria del software, lo patrimonial y como si fuera poco los medios de comunicación comunitarios. Sin embargo, a pesar de ser un sector tan amplio, que debe atender tantas perspectivas a la vez, cuenta con un presupuesto irrisorio año tras año, que además debe compartir con el sector deporte.
Los gobiernos tampoco han descubierto las bondades de la Cultura gracias a su transversalidad. La Cultura no es exclusivamente entretenimiento, a pesar de que así sea catalogada. La Cultura es: Promotor de desarrollo turístico, además, es uno de los principales custodios de nuestro patrimonio nacional,  salvaguarda nuestra memoria histórica y nuestra identidad como nación. Es fuente de paz en las regiones más azotadas por la violencia, es una alternativa de fomento del buen manejo del tiempo libre, de crecimiento intelectual y creativo para nuestros jóvenes y la sociedad en general y es  el sector a través del cual se fortalece la buena imagen de Colombia en el exterior. Y aun así somos el sector que menos atención recibe, El Ministerio de Cultura es el último en la escala de importancia de los Ministerios y por ende, es el que menos presupuesto recibe.
El gobierno está en deuda con todas las personas que hacemos parte y trabajamos por la Cultura en el país, y que trabajamos, además, prácticamente por amor al arte, con recursos que no alcanzan para vivir dignamente, lo cual no es justo para ningún profesional de ningún sector. El descuido, además, puede verse reflejado en algunas cifras que citaremos a continuación: El sector carece de espacios adecuados para la presentación de actividades culturales. El Ministerio de Cultura abrió en el año 2008 una convocatoria pública para que desde los municipios de categorías 4, 5 y 6 se presentaran proyectos para la construcción y/o adecuación de infraestructura cultural, que beneficiaría al sector cultural local y a la población en general. A dicha convocatoria se presentaron 242 propuestas de todo el país. Sin embargo, y dadas las restricciones presupuestales tan solo se pudieron realizar 34 espacios físicos para la cultura, dejando sin atención más de 200  proyectos que sustentaron técnicamente la necesidad de la comunidad de estas intervenciones. Para atender el 100% de estas solicitudes, se requieren más de $28 mil millones. Las Orquestas Sinfónicas, indicadores del desarrollo musical de una sociedad y generadores de calidad en los procesos de educación y práctica musical profesional, no han podido desarrollarse en importantes regiones como el Caribe, la Orinoquia, la Amazonía, los Santanderes y el Tolima. Para atender el desarrollo integral del país en esta área, se requerirían $9 mil millones adicionales a los $7 mil que invierte ya el gobierno nacional. En la conservación del patrimonio cultural inmueble, no estamos mejor, El Ministerio de Cultura en el periodo 1997 – 2009 ha intervenido 100 Bienes de Interés Cultural, BIC, con un promedio de 8 BIC intervenidos por año. Para intervenir los 839 bienes inmuebles con que cuenta el país, con los recursos que se tienen en la actualidad, se requerirían 100 años para el logro del 100% de la intervención. En relación con el Plan Nacional de Lectura y Bibliotecas, PNLB, en la actualidad el 100% de los municipios cuenta con una biblioteca, sin embargo, se requerirían más de $24 mil millones para dotar el 100% de estas bibliotecas. El Plan Nacional de Música para la Convivencia ha fomentado la creación de escuelas municipales de música, beneficiando con dotación instrumental a 722 municipios. Con el fin de aportar una dotación básica para la creación de escuelas en los 380 municipios restantes, se necesitarían cerca de 16.000 millones. Por otro lado, El Ministerio de Cultura cuenta con el Programa Nacional de Estímulos que es una de las pocas fuentes de recursos con que cuentan todos aquellos que desarrollan proyectos de impacto cultural en el país, sin embargo, de 7000 proyectos que se presentan año tras año, sólo se pueden apoyar 3000 proyectos con recursos que en su mayoría no superan los 5 millones de pesos. Y así, la lista de necesidades del sector es interminable.
Por esta razón, y gracias a los nuevos recortes presupuestales que para el 2011 fueron de aproximadamente 3000 millones de pesos, motivo por el cuál es posible que se cierren más espacios culturales de trascendencia patrimonial e histórica para la nación, le solicitamos a los Honorables Congresistas que la Cultura pueda acceder a nuevos recursos de financiación.
Los abajo firmantes, respaldamos y solicitamos a ustedes apoyar la idea de incluir a la Cultura como un sector prioritario de inversión dentro de los dineros que se perciben por Regalías. Esperamos y solicitamos a ustedes, honorables congresistas, como representantes de los intereses de todos los colombianos, que la Cultura pueda tener una nueva  fuente de financiación, ya que en este sector esas fuentes son escasas y las necesidades se multiplican. Solicitamos además, una mayor atención por parte del Gobierno y por parte del Congreso a la hora de distribuir el presupuesto nacional; no puede seguir siendo la Cultura la eterna damnificada de los recortes presupuestales.
Cordialmente
LOS ABAJO FIRMANTES
c.c Doctor Juan Carlos Echeverri, Ministro de Hacienda

martes, 26 de julio de 2011

Un llamado a la Unión de Músicos Colombianos

Mientras los músicos colombianos sigamos dispersos, apáticos, indiferentes e individualistas, seguiremos padeciendo todos lo males que nos aquejan, desprotegidos, mal remunerados, no valorados, “garroteados”, atropellados, en fin, somos culpables de alguna manera por acción u omisión de la problemática que afrontamos. Así que de ahora en adelante, aquel músico que siga criticando y quejándose sin aportar, sin proponer y sin gestionar para organizarnos y unirnos a favor de todos nuestros intereses, no tendrá autoridad moral para reclamar sus derechos. Llegó la hora de emprender acciones conjuntas a favor de nuestro sector.

Por Manuel Antonio Rodríguez

Legado musical

Esthercita Forero, Marco Rayo, “Pacho” Zapata y Joe Arroyo, siempre lucharon por los derechos y las reivindicaciones de los músicos colombianos, nos abrieron el camino, defendieron la música colombiana nacional e internacionalmente, nos dejaron un legado y un ejemplo  a las presentes y futuras generaciones de músicos en Colombia. En honor a ellos, organicémonos, unámonos, defendamos nuestros derechos.

sábado, 23 de julio de 2011

PREGUNTAS PARA LOS MÚSICOS Y EL SECTOR MUSICAL COLOMBIANO

PREGUNTAS PARA LOS MÚSICOS Y EL SECTOR MUSICAL COLOMBIANO
(Un ejercicio de reflexión)
 Por: Manuel Antonio Rodríguez

1. ¿Somos los músicos en Colombia valorados y reconocidos por la sociedad y el Estado como un eje cultural y patrimonial estratégico de desarrollo?
2. ¿Estamos los músicos en Colombia organizándonos y  asociándonos como sociedad civil para poder incidir en la formulación de las políticas públicas en torno a nuestro que hacer musical?
3. ¿Estamos los músicos construyendo una  Masa crítica para ejercer presión ante las autoridades con relación a nuestros derechos laborales, patrimoniales y sociales?
4. ¿Saben las organizaciones de músicos que podrían  incidir decisivamente en la formulación de las políticas públicas  con relación a la música?

5. ¿En qué va la consolidación del Fondo de Dotación para la música?

6. ¿Conoce el sector musical el estado actual de la legislación musical, los  proyectos en curso y las nuevas  proposiciones?
7. ¿Estamos participando los músicos en la construcción de una agenda decenal de políticas para el campo de la música en Colombia como estrategia de integración, fortalecimiento y proyección sectorial?
8. ¿Conocemos los músicos la construcción del proyecto de la Ley General de la Música en Colombia?
9. ¿Cómo beneficiaría exactamente una ley de música a los creadores?
10. ¿Conoce la población de músicos los alcances y beneficios de un eventual  sistema  de la música en Colombia?

11. ¿Conocemos los músicos el Directorio de la música?

12. ¿Existe una base de datos de la población de músicos en Colombia?

13. ¿Saben los músicos para qué sirve la Tarjeta Profesional de Artista?


14. ¿La desorganización y aislamiento de los músicos en Colombia obedece a un problema cultural o  la  falta de voluntad y conciencia?
15. ¿Existe en el gremio de los músicos algún compromiso ético, de autorregulación  y vigilancia colectiva?
16. ¿Seremos capaces los músicos colombianos de superar odios, rencores, apatías, indiferencias, desconfianzas y celos profesionales?
17. ¿Qué sería de Colombia sin la presencia de la música y de los músicos?
18. ¿Saben los músicos hacia dónde va la educación musical en Colombia?
19. ¿Qué futuro laboral tendrán los profesionales en carreras que tienen que ver con el arte y la cultura?
20. ¿Se encuentra articulada la población de músicos con las instituciones nacionales, distritales y regionales (Ministerio de cultura, SCRD, IDARTES, SENA, ACOFARTES, etc.?
21. ¿Conocemos los músicos acerca de los planes de desarrollo laboral y socio-cultural, de emprendimientos empresariales, de formación, capacitación, cualificación y profesionalización  (Certificaciones laborales y titulaciones)?

22. ¿El sector musical colombiano sabe a ciencia cierta en que van los planes de Seguridad social de los artistas, tales como el Fondo de Seguridad Social del Artista Colombiano, la  Estampilla Pro-Cultura, ASEGURARTE, etc.?
23. ¿Conoce el gremio de los músicos, qué son los Consejos territoriales de cultura?
24. ¿Participan los músicos en los Consejos Departamentales, Distritales y  Nacional de cultura?
25. ¿Qué actividades hace el sector musical para celebrar el día Nacional de la Música Colombiana que se realiza el 21 de marzo de cada año y para hacer cumplir las normas sobre el fomento de la música colombiana?
26. ¿Qué actividades hace el sector musical en la celebración del “Mes del Artista Colombiano” que se celebra en el mes de octubre cada año?
27. ¿Cómo podría regularse el uso inadecuado de medios tecnológicos (secuencias, pistas, etc.), por parte de personas incompetentes?

Invitación a los músicos colombianos

Los músicos en países como Argentina, México, Chile, Italia, España, etc., han hecho grandes esfuerzos y han logrado mejorar sus condiciones laborales y sociales, ¿será que los músicos colombianos, quienes somos reconocidos en el mundo por nuestro talento, musicalidad, estilo y versatilidad  nunca seremos capaces de madurar, superar egos, reconocernos y trabajar afincados en equipo por nuestras reivindicaciones?. ¿Será que los artistas en Colombia tenemos un problema cultural? ¿Será que somos “gallinas”?, ¿Será que nos da “culillo” asociarnos? ¿O es que acaso nos falta voluntad y decisión para entre todos asumir el compromiso de organizarnos y buscar el bien común?
Invito a todos los músicos colombianos sin exclusión alguna, para que  nos unamos, seamos una sola familia, trabajemos en equipo y defendamos nuestros derechos.
Manuel Antonio Rodríguez

Constitución jurídica de la ACMP

Lamentablemente, algunos colegas todavía no han comprendido el objeto de la ACMP ni tienen claro el mapa conceptual del proyecto, no sé si es que no han leído los documentos publicados o no  han entendido las concertaciones que hemos tenido en las reuniones sostenidas.

Una vez más, me permito aclarar lo siguiente: Constituir una asociación u organización desde el punto de vista jurídico en cuanto a trámites se refiere es lo más sencillo del mundo, todos sabemos cómo se radica eso en cámara de comercio etc. Eso no es el problema, algunos músicos piensan a la ligera, creen folclóricamente que constituirse jurídicamente es simplemente designar cargos, hacer unos estatutos y listo, sin tener en cuenta lo más importante: La finalidad, los objetivos, las actividades, el sostenimiento, los representantes capacitados, los compromisos parafiscales, la locación, etc.  

Algunos compañeros reclaman pronta constitución jurídica de la ACMP sin ni siquiera estar preparados como líderes, sin estar cualificados, sin tener discursos escritos o verbales, sin conocer asuntos básicos de gestión cultural, sin superar egos y envidias, sin hacer propuestas para diseñar un proyecto de esta envergadura, sin adquirir compromiso a mediano y largo plazo con respecto a la asociación, sin gozar de la confianza en el sector, en fin, algunos creen que con la constitución jurídica de esta organización sería el punto de partida de este proyecto. Cuan equivocados están quienes siguen pensando irresponsablemente con apenas escasos dos meses de haber lanzado la idea, de volver a repetir los fracasos anteriores y por el contrario, no quieren permitir la  consolidación  seria de  un proyecto bien estructurado.

Justamente, la estrategia ha sido distinta a todos los intentos anteriores de conformar cualquier tipo de organización de artistas, hemos realizado varias reuniones donde nos hemos enriquecido del aporte de nuevos compañeros que paulatinamente se van acercando a este proyecto, nos estamos asesorando desde el punto de vista jurídico con expertos en la materia, nos estamos reconociendo,  estamos leyendo documentación con respecto a las políticas públicas, legislación cultural, diagnósticos de la problemática de los músicos, estamos haciendo pedagogía, compartiendo información, generando confianza en el sector,  etc., para no cometer los errores del pasado.

Todo proceso requiere de una gestión, una concertación, un trabajo en equipo, un reconocimiento de sus integrantes, un diseño estructural coherente y  viable, un tiempo prudente de madurez, no de una toma de decisiones improvisada y especulativa.

Lamentablemente, todavía hay músicos que tratan de obstaculizar y ponerle trabas a este proceso, siempre están en una tónica negativa, criticando, quejándose, buscando protagonismo, insultando e  irrespetando a los demás, desgastando las reuniones, creando tensiones innecesarias, utilizando un lenguaje bajo, disociando y buscando el interés personal.

Hemos repetido mil y una vez, que en la ACMP los principios básicos son entre otros el respeto por la diferencia ajena, la tolerancia, la argumentación, la altura, el buen comportamiento personal, la ética profesional, en ningún momento permitiremos que arbitrariamente algunas  personas impongan sin fundamento alguno criterios individualistas. Con esa mentalidad mediocre, lo mejor es que no sigan con este proceso, si no están sintonizados con los principios o no encajan con el modelo que hemos venido construyendo colectivamente, lo mas indicado sería dar un paso al costado y permitir que muchos artistas que en realidad si tienen  buenos propósitos, nos acompañen, porque hasta el momento, la mayoría de integrantes quienes hemos estado trabajando en las reuniones, nos consideramos personas de bien, honestas, transparentes, respetuosos, incluyentes, democráticos, le apostamos con esfuerzo y dedicación a trabajar por el bienestar de todos los músicos  colombianos.

Estamos en un momento clave y crucial con el asunto de la asociatividad de los músicos en Colombia, si dejamos pasar esta gran oportunidad de organizarnos, la historia, la sociedad, el Estado, nuestros hijos y las nuevas generaciones de artistas, seguramente nos demandarán y nos cuestionarán por irresponsables, por inmaduros y por egocentristas. Espero no generar conflicto ni roces con nadie, es simplemente  un llamado a la reflexión.
Manuel Antonio Rodríguez

martes, 12 de julio de 2011

¿QUÉ SERÍA DE COLOMBIA SIN LA MÚSICA Y SIN LOS MÚSICOS?


(Una breve reflexión)

Por: Manuel Antonio Rodríguez

“La música es para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo” (Platón).
El arte es una actividad vital que esta presente en todas las actividades humanas. La  música es un arte que forma parte de la vida de las personas, existe desde siempre, es esencial, cada actividad musical por lo general congrega público, alegra los estados de ánimo, invita a la integración colectiva, nos produce placer, nos relaja, nos motiva, nos hace sonreír y de alguna manera nos produce felicidad.
Colombia es un país heterogéneo y diverso con un gran potencial musical en el contexto latinoamericano, dada la riqueza y variedad musical de expresiones tradicionales, aborígenes, populares, urbanas, académicas, eruditas, etc., la versatilidad, calidad y creatividad de sus autores, compositores, arreglistas, directores e intérpretes,  pero paradójicamente, el Estado colombiano, la clase dirigente política y tristemente hay que reconocerlo, los mismos artistas no hemos comprendido el valor, la trascendencia, la importancia social, económica y política  del arte musical en nuestro país.

El oficio del músico en la sociedad es a veces admirado y aplaudido, pero otras veces relegado y menospreciado, pues las condiciones laborales y jurídicas, así como también la seguridad social de los músicos en Colombia siguen siendo precarias. Los músicos nacionales hemos contribuido para que miles de compatriotas gocen, disfruten, bailen y canten con nuestras creaciones, le hemos dado gloria y fama al país, hemos hecho grandes aportes al tejido social, hemos dejado en alto el nombre de nuestro país ante el mundo, hemos colaborado con el desarrollo económico en las exportaciones internacionales y sin embargo, no gozamos de una buena calidad de vida  como si la tienen otros estamentos profesionales como por ejemplo, los médicos, abogados, ingenieros, etc. La respuesta de esta inconformidad se resume en que el gremio de los músicos se encuentra desarticulado, indiferente, pasivo, aislado y por otro lado, los gobernantes y legisladores no han tenido voluntad política para fortalecer tanto el sector de la música como a los cultores de la misma.

Nos hemos preguntado alguna vez los colombianos interrogantes como ¿qué sería de nuestro país sin la presencia de la música y de los músicos? .Seguramente que todos coincidiríamos  en una  respuesta obvia, sería el reflejo de una nación triste, aburrida, taciturna, intolerante, violenta, estresante, sin norte alguno, sin motivación al trabajo, sin identidad y sin esperanza, estaríamos confirmando lo que dijo alguna vez el filosofo, poeta y músico alemán  Friedrich Nietzsche, "Sin música la vida seria un error".

Valdría la pena que nos preguntáramos a manera de reflexión, ¿ qué sería de Colombia sin grandes autores y compositores como José Barros, Jorge Villamil, Lucho Bermúdez, Héctor Ochoa, Blas Emilio Atehortúa, Arnulfo Briceño, Francisco Zumaqué, Rafael Escalona, Oriol Rangel, Antonio María Peñaloza, Jorge Velosa, Pacho Galán, etc.?, o ¿ qué sería de Colombia sin intérpretes de la calidad de un Joe Arroyo, Totó la Momposina, Jaime Llano González, Matilde Díaz, Nelson Pinedo, Oscar Golden, Carlos Julio Ramírez, Silva y Villalba, Garzón y Collazos, el Cholo Valderrama, Alejo Durán, Julio Bovea, Petrona Martínez, Carlos Vives,  María Mulata, etc.,?  o ¿qué sería de Colombia sin grandes músicos como Gentil Montaña,  Batata, Fruko, Joe Madrid, Eddy Martínez, Alex Tovar, Héctor Martignon, Los gaiteros de San Jacinto, Alfredo Gutiérrez, Rafael Puyana, Gualajo etc.?, por solo mencionar algunos,  o ¿ qué sería de Colombia sin escuchar obras del repertorio popular  como “la pollera colorá”, “Pueblito viejo”, “Ay mi llanura”, “La cucharita”, “El testamento”, “Mi Buenaventura”, “Colombia tierra querida”, “Soy colombiano”, “Cali pachanguero”, “Carmen de Bolívar”, “Te olvidé”, “El preso”, “A quien engañas abuelo”, “El camino de la vida”, etc.?, desde luego, sin ignorar las nuevas generaciones de músicos y los nuevos repertorios.

¿Podríamos imaginarnos al país del Sagrado Corazón sin carnavales, sin ferias, sin fiestas patronales, sin parrandas, sin procesiones, sin retretas, sin ceremonias, sin rituales, sin reinados, sin concursos, sin conciertos, sin tarimas, sin festivales musicales, sin discotecas, sin bares, sin auditorios, sin clases de baile, sin festejos familiares, etc.?

Allí es donde la música y los músicos son imprescindibles, el poder y la importancia de la música en un país como el nuestro no sólo radica en el disfrute y el entretenimiento sino también en la cohesión social y la trascendencia cultural y educativa que ésta cumple en el desarrollo de una sociedad. Todo este patrimonio cultural y artístico es justamente lo que los colombianos  tenemos que defender, debemos vigilar los recursos públicos destinados a la financiación del sector cultural, abogar por el fomento de la música Nacional, valorar nuestra cultura musical tradicional y popular, demandar por la creación de espacios de diversión y convivencia ciudadana y algo muy importante, reconocer, apoyar, incentivar y exaltar el talento de aquellos artistas quienes cultivan nuestras prácticas sonoras.

El panorama actual de la música y de los músicos en Colombia es bastante complejo,  preocupante, lleno de contrastes y transformaciones. Sin generalizar, hoy ya no se sabe qué se entiende por música colombiana ni qué músicos colombianos interpretan la música Nacional, hoy existen mas escuelas de música, mejores músicos formados pero escasa oferta de trabajo, hoy se cuestiona si es viable vivir solo de presentaciones musicales o por el contrario, el músico para sobrevivir tiene que recurrir a oficios varios, hoy es relativamente más fácil hacer una producción musical, pero mucho mas difícil promoverla y divulgarla por los distintos medios de comunicación, hoy las temáticas de las canciones no tienen aquella riqueza melódica y poética de antaño, sino mas bien contenidos sosos y comerciales,  hoy existen dos canales privados de televisión que casi nunca promueven nuestra cultura  musical popular, sino solo a los artistas posicionados a nivel internacional (Shakira, Juanes, Carlos Vives, Fonseca, etc.), dos canales públicos y varios canales regionales, los cuales,  por fortuna todavía promueven la música Nacional.

En consecuencia, los músicos colombianos debemos en primer lugar, comenzar a crear organizaciones en las distintas regiones del país, articularnos, compartir información y trabajar en equipo, luchar para que el Estado y la sociedad reconozcan el arte musical como un oficio digno y profesional, exigir para que los derechos culturales implementados en la Ley General de Cultura (Ley 397 de 1997), se cumplan en beneficio de los artistas, capacitarnos y prepararnos para enfrentar los retos de la competitividad, la  autogestión y el emprendimiento empresarial, participar en los consejos nacionales, departamentales, municipales y distritales de cultura para concertar las políticas públicas con relación a la música, reclamar la promulgación de la Ley de la Música como en años anteriores lo hicieron con las leyes del cine y el libro y lo mas importante, superar los egos, los celos profesionales, la indiferencia y la apatía, para trabajar colectivamente por el bienestar común de los artistas.

viernes, 8 de julio de 2011

ASOCIACIÓN COLOMBIANA DE MÚSICOS PROFESIONALES (Un proyecto de todos para todos)

HACIA UNA ASOCIACIÓN COLOMBIANA DE MÚSICOS PROFESIONALES
Por: Manuel Antonio Rodríguez - www.musicalafrolatino.com

Los músicos colombianos estamos urgidos de organizarnos y constituirnos en un sector fuerte ante la sociedad, con el propósito de poder reclamar nuestros derechos morales, patrimoniales, laborales y sociales, así mismo, atender nuestros deberes y obligaciones. Es importante que los artistas seamos un solo equipo, que interactuemos como colegas, que nos comprometamos a trabajar en pro del bienestar común y no de intereses particulares con mentalidad individualista como ha venido sucediendo. Esto significa, que la única opción viable que tenemos los artistas en Colombia es la unión. Ello demanda sacrificio, compromiso, dedicación, tolerancia, respeto a las diferencias, voluntad, responsabilidad y sobre todo, ser personas de bien, tener sentido de pertenencia y principios éticos, obrar con honestidad, lealtad, transparencia y rectitud.  Si los músicos colombianos quisiéramos asumir nuestro propio destino y mejorar nuestra calidad de vida, no nos queda otra alternativa que unirnos en torno a una causa común, la organización del sector. Con el lema “honestidad y transparencia en aras de la eficiencia” extendemos una cordial invitación a toda la población artística Nacional en todas sus dimensiones, con el propósito de trabajar colectivamente y  generar espacios que articulen  propuestas constructivas que conduzcan a fortalecer la profesión del arte tanto en un proyecto de vida, como en una actividad digna y humana.

Esta convocatoria, no es más que un ejercicio pedagógico, el cual, intenta de alguna manera contribuir a generar redes de contactos, proposiciones, soluciones a los distintos problemas, y en general,  todo aquello que propenda a edificar  un sector artístico robustecido, que ante su crisis, esta en la obligación de hacer presencia en la vida pública nacional. En síntesis, se pretende impulsar un movimiento mancomunado que en principio socialice lo concerniente a la situación laboral, social  y jurídica de los músicos colombianos y luego apunte hacia una definitiva organización del sector. Es pues, el comienzo de algunas jornadas presenciales y virtuales con fines informáticos y participativos, en las cuales, se posibilite la discusión sana, el diálogo concertado de saberes, la reflexión, la retroalimentación, el intercambio de información, el aprendizaje y el conocimiento de nuestras necesidades y realidades.

Será esta, la oportunidad de comenzar a discutir y gestionar temas álgidos como por ejemplo, hacer un censo de músicos, tramitar masivamente la tarjeta  profesional de artista, dignificar la profesión de artista, hacer valer su condición social en cuanto a las precarias valoraciones, proteger y promover la diversidad e identidad sonora Nacional ante los embates y desafíos foráneos, presionar y solicitar incluir un porcentaje en el sector cultural, proveniente del Sistema General de Regalías, superar odios, rencores, apatías, indiferencias y desconfianzas, articular la población de músicos con las instituciones nacionales, distritales y regionales (Ministerio de cultura, SCRD, IDARTES, SENA, etc.), generar alianzas entre músicos,  gestores culturales e instancias superiores, con el propósito de abrir espacios de formación y capacitación, fortalecer las  organizaciones de músicos profesionales en aras de participar en los proyectos de políticas públicas, concertar negociaciones entre el gremio de músicos, con empresarios, propietarios de orquestas y administradores de establecimientos públicos, en torno a la oferta laboral, concertar la justa remuneración y compensación en el pago de honorarios a los artistas  y socializar los beneficios de la Estampilla  Pro-Cultura  y su relación con el Fondo de seguridad social del artista colombiano, entre otros asuntos. Infortunadamente es triste reconocerlo,  los músicos colombianos hemos sido culpables por acción u omisión, de permitir el actual modelo socio-cultural que afrontamos, las precarias condiciones sociales y laborales que padecemos, ha sido el resultado de años de pasividad y distanciamiento y, lo más lamentable, apegados a nuestros propios egos. En consecuencia, emprendemos acciones conjuntas o de lo contrario, otros regirán nuestros destinos y estaremos condenados a llevar una mala calidad de vida, así que desde hoy, estamos obligados a convertirnos cada uno de nosotros  en líderes y agentes activos de nuestro quehacer musical.



Infortunadamente, los artistas colombianos hemos permitido que el hacer cultural y artístico en  nuestro medio, dependa en su mayoría de la buena voluntad de los gobernantes de turno, cuyas dediciones en la mayoría de los casos, no responden a nuestras necesidades. Sin duda, los artistas colombianos hemos sido culpables por acción u o misión de permitir el actual modelo socio-cultural que tristemente afrontamos, las precarias condiciones sociales y laborales que padecemos ha sido el resultado de años de apatía, de incomunicación, de pasividad, de distanciamiento, de desarticulación, de dispersión, y lo más lamentable, apegados a nuestros propios egos. En consecuencia, para poder superar esta crisis en que nos vemos inmersos los artistas en Colombia es preciso reflexionar en torno al siguiente slogan: “Emprendemos acciones conjuntas o de lo contrario, otros regirán nuestros destinos”.

Resumen de la Asociación Colombiana de Músicos Profesionales

La ASOCIACIÓN COLOMBIANA DE MÚSICOS PROFESIONALES, es en resumen, un proyecto colectivo, abierto, tolerante, democrático e incluyente, en el cual, prima el interés común por encima del interés particular. Tiene por objeto, conformar y estructurar una fuerte organización de artistas que reclama al unísono sus derechos morales, patrimoniales, laborales y sociales. Esta iniciativa, busca motivar e invitar a músicos rurales o urbanos, empíricos, académicos, intérpretes, arreglistas y en general, a todos aquellos involucrados en el quehacer musical, a buscar estrategias y mecanismos en torno a la organización del sector de los artistas en el país, con el fin de tener una interlocución con la institucionalidad y poder participar en la toma de decisiones con relación a las políticas públicas. Es un proceso muy complejo, el cual, requiere el concurso y la participación de todos aquellos que tengan sentido de pertenencia con el arte sonoro y que consideren su profesión u oficio como un proyecto de vida digno y reconocido tanto por el Estado como por la Sociedad Civil.

Reflexión musical (Uso inadecuado de medios tecnológicos)

REFLEXIÓN MUSICAL
En una investigación realizada por el SENA en el año 2006 titulada “Caracterización ocupacional sector de la música en Colombia”, con relación al entorno tecnológico en el campo de la interpretación musical, se afirma lo siguiente:
Las llamadas “secuencias”, que consisten en la reproducción de uno o más instrumentos y/o composiciones sonoras o musicales a través de medios electrónicos como computadores, samplers, teclados, secuenciadotes entre otros, para lograr el efecto musical de una orquesta en ausencia de varios instrumentos en presentaciones en vivo, en televisión o en grabaciones. Esto reduce la necesidad de utilizar músicos.
Las denominadas “pistas” utilizadas como base para las interpretaciones usadas para lograr ejecuciones musicales en ausencia de agrupaciones u orquestas completas.
Por su parte, la musicóloga colombiana Ana María Ochoa en su libro “Músicas locales en tiempos de globalización”, sostiene que la tecnología digital esta convirtiendo la industria musical en productos de servicios, lo cual, supone que  actualmente, los cambios tecnológicos en el mundo han traído beneficios y perjuicios a la vez. Los músicos tienen la oportunidad de hacer auto producciones independientes,  distribuir y promocionarse por la Internet, intercambiar y vender sus creaciones, pero paradójicamente, también se han visto desplazados y reducidos en el campo de la interpretación en vivo y en las grabaciones.

En todos los países del mundo, los artistas que se consideran músicos de profesión,  reclaman por el uso inadecuado de medios tecnológicos (secuencias, pistas, etc.), por parte de personas incompetentes, quienes ofrecen sus servicios musicales sin tener ninguna preparación musical, compromiso ético y lealtad laboral con los intérpretes y cantantes capacitados para ejercer este oficio. 

En Colombia, por ejemplo, no existe regulación ni normatividad con respecto al uso de la secuencia.  Cualquier persona, de acuerdo con la oferta y la demanda, puede realizar contratos verbales de prestación de servicios musicales, utilizando secuencias o pistas,  con la presencia de muy pocos intérpretes, lo cual ha generado, que las orquestas, conjuntos  y los verdaderos intérpretes, tengan un deterioro en sus condiciones laborales.

Para nadie es un secreto que en décadas anteriores, muchos artistas se beneficiaron en la época de la bonanza económica que hubo en el país por aquello de los llamados “dineros calientes”,  directa o indirectamente, los artistas trabajaban mucho más que en la actualidad, pues había música en vivo, presentaciones, conciertos, grabaciones, giras, etc., y relativamente, la calidad de vida de los músicos era relativamente mejor en cuanto al poder adquisitivo.

Pero repentinamente llegaron momentos de crisis, la aparición de los cambios tecnológicos, la ley zanahoria, la inseguridad nocturna, la recesión económica y la desorganización del gremio musical entre otras variantes,  afectaron negativamente la práctica musical en vivo.  

Hoy, existe un clamor general por parte de los verdaderos músicos para que se valore la interpretación de la música en vivo y en directo, se dignifique la profesión del músico,  para que haya honorarios y tarifas justas, para que no se siga engañando e irrespetando tanto a los clientes como al público  por parte de los llamados “mimos o payasos” quienes con solo oprimir el botón “play”, atentan contra la calidad de la música, pues lo ideal sería que quien toque lo haga en vivo o eventualmente si el asunto es de bajo presupuesto, los grupos de secuencia por lo menos lleven músicos que interpreten en tiempo real y que quien organice un grupo de secuencia, tenga conocimiento del arte musical, es decir, competente, no cualquier aparecido que con solo comprar un secuenciador y reproducir la música pregrabada, se crea con derecho a ser reconocido como un músico profesional.

De nada sirve que los músicos en Colombia sigamos quejándonos, criticando,  haciendo comentarios o denuncias públicas en contra de las llamadas “secuencias” sin realmente concertar y buscar soluciones a estos problemas.
Justamente para contribuir a solucionar la problemática del sector de la música en Colombia, surge este proyecto de la Asociación Colombiana de Músicos Profesionales. El día que en Colombia, el sector de la música y los músicos estemos organizados, con seguridad nuestras condiciones laborales y sociales serán mejores.

Derechos laborales y sociales de los músicos colombianos

Conforme a la Declaración Internacional sobre la Condición del Artista aprobada por la UNESCO en 1997, el Artista dependiente o independiente tiene entre otros el derecho a una remuneración digna por el ejercicio de su profesión y a gozar de una seguridad social plena. En Colombia es notoria la ausencia de un estatuto legal que desde el punto de vista laboral regule y proteja el ejercicio del ARTE como una actividad profesional. Pero en muchas ocasiones, el sector artístico  desconoce sus derechos y deberes, debido en parte a la falta de información, la indiferencia y la  desorganización.

Hacia un sistema Nacional de la música en Colombia

La musicalidad de los colombianos es una de las mayores riquezas de la Nación, la expresión musical es uno de los modos de construcción individual y colectiva mas apreciados y con mayor potencial en el país. Los músicos colombianos podemos contribuir a la construcción de un mejor país, somos capaces de incidir en la cohesión social, por tal razón, exigimos la necesidad de implementar el Sistema Nacional de la Música.  Esto necesita voluntad política y social, inversiones, subsidios, créditos, becas, aportes, patrocinios y  debe corresponder a los fines de una política pública construida por todos los miembros del sector, los cuales, deben ser activos, dinámicos responsables y autorregulados. Para ello,  se hace necesario una alianza entre la institucionalidad y el sector musical colombiano,  tales  como el Ministerio de Cultura, el Ministerio de Educación Nacional, IDARTES, ICRD, el SENA, ACOFARTES, COLCIENCIAS, SINIC,  las secretarías de Cultura Departamentales, el Centro de Documentación Musical de la Biblioteca Nacional, la Asociación Nacional de Música Sinfónica, la Fundación Nacional Batuta, la Red de programas académicos de música, Cajas de Compensación Familiar, Red nacional de Festivales, el Plan Nacional de Bandas, etc.
Es urgente generar espacios de discusión, debates, reflexiones, concertación y diálogo constructivo (foros, conversatorios, simposios, seminarios, mesas, etc.), trabajar en red, sostener diálogos con los medios de comunicación,  realizar congresos nacionales de música mas seguidos liderados por el Ministerio de Cultura y las organizaciones de artistas de la música y tener una interlocución con el Plan Nacional de Música para la Convivencia,  entre muchas otras estrategias que se requieren para la elaboración concertada de un estatuto laboral o eventualmente un proyecto legislativo que reglamente el arte musical como una profesión digna en Colombia.

El derecho de los artistas por asociarse

La representación colectiva del sector de los músicos ante las instituciones colombianas es actualmente muy escasa.  De acuerdo con el artículo 39 de la Constitución Política Colombiana, los artistas tienen el derecho de asociarse libremente en defensa de sus intereses (Código Sustantivo del Trabajo, Decreto Ley 3743).

Profesionales del arte en Colombia

De conformidad con lo dispuesto en la Ley 25 de 1985 y en el Decreto Extraordinario No 2166 de 1985 Artículo 1ª
“Son profesionales del arte, los artistas empíricos o académicos, que demuestren que han ejercido o ejercen actividades inherentes del arte, en cualquiera de sus distintas expresiones, todo conforme a lo previsto en el Decreto”.

ACREDITACIÓN Y CERTIFICACIÓN DEL MÚSICO COLOMBIANO

ACREDITACIÓN Y CERTIFICACIÓN DEL MÚSICO COLOMBIANO.
Tarjeta Profesional del Artista (Decreto 2166 del 14 de septiembre de 1985. - Resolución 4457 del 17 de mayo de 1989). Para su expedición, los músicos nacionales deben en primer lugar, tramitar la solicitud del formulario de inscripción en el Ministerio de Educación Nacional (Oficina jurídica 220 ubicada en el CAN Bogotá),  o en su defecto, bajar por Internet el formulario y llenar los datos solicitados (experiencia mínima 5 años, estudios realizados, fotocopia autenticada de la cédula de ciudadanía, 6 fotografías tamaño cédula, registro de diplomas, constancia de estudios, constancia de idoneidad, certificados de asistencia a cursos, fotocopias de carátulas de discos y en general, toda aquella documentación que demuestre idoneidad en la profesión de músico. Se requieren alrededor de 6 a 7 meses para el concepto de los miembros del Consejo Asesor para la profesionalización de artistas, haga el estudio correspondiente para otorgar o negar la solicitud.

Derechos de los músicos en Colombia

Los Derechos y deberes de los artistas de la música (condición social y laboral,  derechos de autor y artistas intérpretes, derechos morales y materiales, derecho a la educación y formación artística, financiación de las artes y fomento a la creación entre otros), vienen siendo objeto de estudio en los últimos tiempos conforme a la declaración internacional aprobada y ratificada por la UNESCO en la ciudad de París en 1997.  Por tal motivo, es necesario que en Colombia se conforme una asociación de artistas de la música, con el fin de reclamar sus derechos y beneficios.

Beneficios de seguridad social para los músicos colombianos

BENEFICIOS DEL SISTEMA GENERAL DE SEGURIDAD Y PROTECCIÓN SOCIAL PARA LOS MÚSICOS COLOMBIANOS.  
(Seguro de salud, riesgos profesionales invalidez, vejez, desempleo, pensión y servicios sociales complementarios que mejoran la calidad de vida). Es un servicio público de carácter obligatorio que se prestará bajo la dirección, coordinación y control del Estado, en sujeción a los principios de eficiencia, universalidad y solidaridad, tanto a la población contributiva como subsidiada.  Para acceder a la Seguridad Social no existe discriminación alguna a las persona, sin importar la edad, el lugar de residencia, sexo, estado de salud o nivel de ingresos. La Protección Social consiste fundamentalmente en prevenir, mitigar y superar los riesgos que afectan la calidad de vida de la población.

ACMP un compromiso de todos los músicos colombianos

La ASOCIACIÓN COLOMBIANA DE MÚSICOS PROFESIONALES, propende por la búsqueda de generar espacios que articulen, presencien y posicionen el
sector musical ante el Estado y la Sociedad Civil. “La unión hace la fuerza”.

El éxito de La ASOCIACIÓN COLOMBIANA DE MÚSICOS PROFESIONALES, depende de la capacidad de autogestión que tenga cada uno de los miembros de esta comunidad. Se hace necesario interactuar tanto entre músicos veteranos con sabidurías y experiencias, como entre jóvenes promesas artísticas con propuestas frescas y renovadoras. En principio, debemos realizar campañas de sensibilización, jornadas pedagógicas, asumir responsabilidades y promover la  asociatividad, conformar redes de alianzas entre los agentes de la música para construir confianza, intercambio y cooperación.

Necesidades del sector musical en Colombia


ATENCIÓN MÚSICOS COLOMBIANOS. La siguiente información es de mucha importancia para nuestro sector,  nos puede servir de referentes para buscar estrategias de cómo organizarnos y por dónde enfocarnos.
El SENA, junto  con la Mesa Sectorial de la Música, publicó en el año 2006, una investigación realizada por Diego Felipe Giraldo, titulada “Caracterización ocupacional de la música en Colombia”. Tuvo como propósito “describir la situación…de diversas ocupaciones y tendencias del subsector de la música, como base para definir las prioridades de mejoramiento de los trabajadores de la actividad.” En una encuesta dirigida a varios agentes de la música en Colombia, se les preguntó: En su opinión, ¿Cuáles serían las tres principales acciones que el Estado debería realizar para mejorar la situación actual de la actividad musical en el país? Arrojó las siguientes respuestas:
  1. Protección social
  2. Educación y capacitación
  3. Fomento cultural
  4. Fomento del empleo y estabilidad laboral
  5. Bienestar
  6. Apoyo económico y subsidios
  7. Apoyo a instituciones musicales
  8. Reconocimiento
  9. Aplicación de la legislación sobre derechos de autor
  10. Fomento a gremios
  11. Acceso a crédito
  12. Promulgación Ley de la Música
  13. Otros (Mercadeo, rechazo al TLC, seguridad ciudadana, transporte y apoyo social y moral).

Tarjeta profesional de artista (Trámites)

TARJETA PROFESIONAL DE ARTISTA- DECRETO 2166 DE 1985-Vigencia-
Conforme al artículo 1° del decreto 2166, la condición de profesional del arte en Colombia es aplicable tanto para el artista empírico que demuestre trayectoria y experiencia en el campo de las artes, como para el artista académico que compruebe  la obtención del título en una Institución de Educación Superior". Este documento aplica para intérpretes o ejecutantes, de labores inherentes al arte que se expresa por medio de la palabra, la forma, el color o el sonido. El Ministerio de Educación Nacional, es el ente que expide la tarjeta que acredita a los profesionales del arte en las áreas de literatura, música, escénicas, plástica y visual, previo concepto del  Consejo Asesor para la profesionalización del artista.  La tarjeta no constituye requisito previo para el  ejercicio de las actividades artísticas, ni supone la obtención de un título, es en esencia, un mecanismo de acreditación para acceder a la protección social por parte del Estado (El Fondo de Seguridad Social del Artista Colombiano  es una  entidad de previsión social que propende por la salud, educación, vivienda, etc., para los artistas que a éste se afilien).
Además,  puede ser exigible para el desempeño de determinados cargos oficiales. La  tarjeta no opera en términos contractuales, sirve en casos de contrataciones de carácter público, especialmente para músicos de agrupaciones departamentales o municipales, pues existe un reconocimiento a manera de escalafón para contrataciones esporádicas. Sirve además, para identificar a la población de artistas ante los organismos estatales, distritales y departamentales.

REQUISITOS PARA LA EXPEDICIÓN DE LA TARJETA PROFESIONAL DE ARTISTA:

1.- Solicitud escrita de análisis de la documentación y emisión de concepto, dirigida al Consejo Asesor para la Profesionalización del Artista Colombiano.
2.- Diligenciamiento de la solicitud de inscripción, en un área y una especialidad.
2.1.- Anexar fotocopia de la solicitud de inscripción diligenciada.
3.- Hoja de vida artística.-
4.- Certificaciones y constancias que respalden la hoja de vida, expedidas por las autoridades  culturales, gremiales o la primera autoridad civil de la localidad.
5.- Por los menos cinco (5) años continuos de trabajo profesional, o
6.- Constancia de grado expedida por una institución aprobada oficialmente.
7º.- Fotocopia autenticada de la cédula de ciudadanía.
8.- Tres fotografías tamaño cédula.

Retos de la Asociación Colombiana de Músicos Profesionales

El éxito de La ASOCIACIÓN COLOMBIANA DE MÚSICOS PROFESIONALES, depende de la capacidad de autogestión que tenga cada uno de los miembros de esta comunidad. Eso significa, que nos toca hacer aportes, escribir, redactar documentos, proponer, construir, ser creativos, no esperar que los demás hagan por nosotros.

En principio, debemos realizar campañas de sensibilización, jornadas pedagógicas, asumir responsabilidades y promover la  asociatividad, conformar redes de alianzas entre los agentes de la música para construir confianza, intercambio y cooperación.
Es urgente generar espacios de discusión, debates, reflexiones, concertación y diálogo constructivo (foros, conversatorios, simposios, seminarios, mesas, etc.), trabajar en red, sostener diálogos con los medios de comunicación,  entre muchas otras estrategias que se requieren para la elaboración concertada de un estatuto laboral o eventualmente un proyecto legislativo que reglamente el arte musical como una profesión digna en Colombia.

Una nueva convocatoria de músicos sin agenda, sin un libreto organizado, sin propuestas, expuestos a la simple improvisación, sin argumentos, sin discurso, sin fundamentos, sin asesoría, sería un acto irresponsable, no podemos seguir pensando románticamente que una asociación de músicos se hace solo convocando artistas para ver qué salen de las reuniones.

Son muchas las inquietudes, quejas, críticas y reclamos que tenemos los músicos colombianos, así como también, son innumerables los temas por tratar. Propongo, que para una próxima reunión, se aborden asuntos transversales que competen al sector artístico, hablemos de nuestras  fortalezas y debilidades, estrategias y alternativas   para solucionar las  necesidades y buscar colectivamente soluciones a nuestros problemas. A continuación, enumero algunos de los tantos asuntos que son álgidos para discutir en las próximas reuniones. Espero, que hagamos aportes, comentarios constructivos y respetuosos, proposititos, claros, coherentes y bien redactados.

1. Condiciones laborales y jurídicas de los músicos en Colombia (necesidades y soluciones). Diagnóstico, caracterización, censo, estatuto laboral, fuentes de trabajo, participación en políticas culturales, emprendimiento empresarial, conformación de redes, mecanismos de organización, etc.

2. Seguridad social de los artistas (Fondo de Seguridad Social del Artista Colombiano, Estampilla Pro-Cultura, ASEGURARTE, etc.).

  3. Honorarios y tarifas en la ejecución de música comercial (Presentaciones,     arreglos, jingles, transcripciones, etc.). Concertar negociaciones entre el gremio de músicos, con empresarios, propietarios de orquestas y administradores de establecimientos públicos, en torno a la oferta laboral.

4. Uso inadecuado de medios tecnológicos (secuencias, pistas, etc.), por parte de personas incompetentes. (Trabajo desleal). No hay regulación.

5. Tramitar masivamente la tarjeta  profesional de artista

6. Hacer valer su condición social en cuanto a las precarias valoraciones.

7. Superar odios, rencores, apatías, indiferencias y desconfianzas.

8. Articular la población de músicos con las instituciones nacionales, distritales y regionales (Ministerio de cultura, SCRD, IDARTES, SENA, etc.)

9. Generar alianzas entre músicos,  gestores culturales e instancias superiores, con el propósito de abrir espacios de formación y capacitación.

10. Fortalecer las  organizaciones de músicos profesionales en aras de participar en los proyectos de políticas públicas.

11. Representatividad y coordinación (falta de líderes en gestión cultural)

12. Agremiación y autorregulación (compromiso ético, vigilancia colectiva, denuncia pública de irregularidades).

13. Derechos patrimoniales y registros de obras musicales.

14. Referentes nacionales e internacionales de agremiación de músicos.

15. Problemas de circulación, promoción y socialización de las creaciones, etc.